Paraguay es centro de homenaje en la Feria del Libro Chaqueño
23.02.10 |
RESISTENCIA. Una hora antes de la ceremonia los libros apenas si comenzaban a vestir los estantes del gigantesco salón Edgardo Rossi del centro cultural de Illia 355, pero como por arte de magia -u oficio- para las 20 todo era como de costumbre: un colmenar candente de transeúntes, promotoras y expositores.
A pesar del calor húmedo de anoche, que según los registros superaban los 40 grados de térmica, cientos de lectores, organizadores e invitados ocupaban trajeados y sudorosos cada centímetro disponible del interior.
Unos pocos minutos de demora en los preparativos para el acto de apertura hicieron exasperar a propios y extraños que no dudaron en acudir por auxilio de una bebida fría que le dé consuelo a tanto agobio.
Después se sucedió una nutrida lista de oradores que en general coincidió en exaltar el sostenimiento de un acontecimiento cultural que ya es de la gente y en convocar a la revisión crítica del pasado, a la formación de más lectores y apeló a fortalecer valores como la solidaridad, unidad e identidad.
Todos aludieron al lema de este año: “Leer el Bicentenario, reescribir nuestra historia” y apelaron al ideario de emancipación cultural popular, con diversidad de voces y orígenes.
La particularidad de la décima edición es la participación de la comunidad paraguaya como invitada especial y los conceptos en la apertura no dudaron en recordar el dolor de guerras pasadas, para honrar luego los vínculos regionales y de hermandad cultural.
Autores experimentados y jóvenes, locales y foráneos conjugaron a partir de ayer y esperan hacerlo hasta el domingo otra muestra fortalecida tanto por la experiencia como por la voluntad de recordar qué raíces vinculan, interesan e identifican a chaqueños, formoseños, correntinos, misioneros y paraguayos.




















